Muchas personas llegan a la primera sesión con dudas, nervios o la sensación de “no saber por dónde empezar”. Y eso está bien.
Desde mi línea de trabajo, la primera sesión no es un interrogatorio ni un diagnóstico inmediato. Es un espacio de encuentro y exploración, en donde:
- Conversamos sobre el motivo de consulta y lo que te trajo a pedir ayuda.
- Intentamos comprender el malestar en relación con tu historia, tus vínculos y tu contexto actual.
- Exploramos juntos los significados que has ido construyendo sobre lo que te ocurre.
- Acordamos expectativas y una forma de trabajo que tenga sentido para ti.
No necesitas llegar con claridad total ni con las palabras exactas. La comprensión se va construyendo en el proceso ✨
La primera sesión busca generar un espacio seguro desde donde comenzar a mirar tu experiencia de otra manera y abrir posibilidades de cambio.